Amy Winehouse y su testamento: ¿quién recibió el dinero tras su muerte?
Amy Winehouse y su testamento: una historia con más giros que una de sus canciones
El testamento de Amy: sorprendente pero inteligente
Seamos honestos: cuando tienes 27 años, no piensas enseguida en hacer un testamento. Pero Amy Winehouse sí lo hizo. En su testamento nombró a sus padres como beneficiarios y no - gracias a Dios - a su exmarido Blake Fielder-Civil. Una decisión inteligente, porque quien haya visto su documental sabe que Blake no fue precisamente una buena influencia.
¿Cuánto dinero dejó Amy Winehouse?
Uno pensaría: millones. Pero no. A pesar de su fama mundial, después de impuestos y juicios, solo quedaron tres millones de libras. Y de eso aún se descontaron varios gastos. Al final, según su padre, a los padres de Amy les quedó apenas unos 140.000 euros. No es una fortuna para vivir con lujos, pero bueno: mejor eso que nada.
¿Y qué pasó con la música de Amy?
Después de su muerte, sus padres y la discográfica lanzaron un álbum con canciones inéditas. Ya sabes, esas canciones “en el cajón” que de repente suenan por todas partes. ¿Las ganancias? En su mayoría fueron para la discográfica y sus padres. ¿Movimiento comercial inteligente o un poco cínico? Tú decides.
Ni un centavo para Blake: el testamento de Amy fue claro
¿Lo mejor del testamento de Amy? Blake Fielder-Civil no recibió nada. Nada. Cero. El hombre que la introdujo a la heroína y al crack (en serio, ¿por qué existen personas así?) no vio ni un centavo de su herencia. Solo por eso, su testamento ya es legendario.
Amy Winehouse y el dinero: no eran el uno para el otro
Otra cosa que llamaba la atención: a Amy no le importaba el dinero en absoluto. Como dijo una amiga suya: “Podrías haber quemado un fajo de billetes frente a ella y se habría encendido el cigarrillo con él.” Esa actitud tan rock-‘n-roll es icónica, claro - aunque no muy práctica financieramente.
La línea de ropa de Amy: dinero para una buena causa
¿Sabías que Amy tenía una línea de ropa? Yo tampoco. Pero el dinero generado por esa línea fue destinado, tras su muerte, a una fundación para niños necesitados. Bastante bonito, ¿no? Incluso después de su muerte, seguía ayudando a los demás.
Conclusión: un testamento con espíritu rock-‘n-roll
El testamento de Amy quizás no fue grande en cantidad, pero sí en intención. Nada de dinero para su ex, pero sí apoyo para sus padres y causas benéficas. Y eso encaja perfectamente con quién era Amy: una mujer que no seguía las reglas ni las expectativas, sino siempre su propio camino.
5 datos sobre Amy Winehouse que quizás no sabías:
Tenía un enorme tatuaje de una chica pin-up en el brazo.
Su icónico peinado beehive podía medir hasta 15 cm de alto.
¿Su bebida favorita? Rickstasy (vodka, Southern Comfort, licor de plátano y Baileys).
Su álbum debut Frank fue nominado al Mercury Prize.
Era una gran fan de The Shangri-Las y The Ronettes.
Lee más sobre Amy Winehouse and The Guardian.



